El uso de inteligencia artificial dentro del sistema judicial mexicano llegó al centro de la discusión luego de que una jueza federal de Zacatecas fuera suspendida mientras se investiga, entre otras irregularidades, el presunto uso de herramientas de IA para elaborar sentencias y documentos oficiales.
La decisión fue tomada por el Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), organismo encargado de supervisar la actuación de jueces y magistrados tras la reforma judicial. Aunque la suspensión no se atribuye únicamente al uso de inteligencia artificial, el caso se convirtió en el primero documentado en México donde una autoridad judicial enfrenta una medida disciplinaria relacionada con la utilización de esta tecnología en la elaboración de resoluciones.

De acuerdo con los reportes disponibles, la investigación contra la juzgadora contempla diversos señalamientos, entre ellos presunto acoso laboral, rezago en la resolución de asuntos y deficiencias en los procesos internos del juzgado. Dentro de los elementos analizados también aparece el supuesto empleo de inteligencia artificial para redactar sentencias, acuerdos y otros documentos judiciales.
Hasta ahora, el Tribunal de Disciplina Judicial no ha detallado si el uso de IA representó por sí solo una falta administrativa ni qué peso tuvo dentro de la resolución de suspender temporalmente a la jueza. Sin embargo, el caso abrió una discusión sobre la falta de reglas claras para utilizar esta tecnología dentro de los órganos jurisdiccionales.
México enfrenta un problema sobre el uso de IA en los juzgados
Actualmente, en México no existe una prohibición general que impida a jueces o personal judicial utilizar herramientas de inteligencia artificial. Tampoco hay una regulación específica que establezca qué tareas pueden apoyarse con esta tecnología, cuáles requieren autorización institucional o en qué casos su uso podría afectar la validez de un procedimiento.
A nivel internacional, la IA dentro de los sistemas judiciales se ha utilizado principalmente como herramienta de apoyo para tareas como búsqueda de información, clasificación de documentos, organización de expedientes y gestión administrativa. Sin embargo, su intervención directa en la elaboración de decisiones judiciales genera mayores cuestionamientos debido a la necesidad de preservar la independencia del juzgador.

El debate no es si la IA llegará a los tribunales, sino bajo qué reglas
La reforma judicial de 2024 creó nuevas instituciones de vigilancia y administración, entre ellas el Tribunal de Disciplina Judicial y el Órgano de Administración Judicial, mientras que desde septiembre de 2025 comenzaron funciones nuevos juzgadores electos mediante voto popular.
Este proceso de cambio institucional coincide con la llegada de nuevas tecnologías que ya modifican la forma en que distintas áreas trabajan. Por ello, especialistas consideran que el reto no está únicamente en decidir si la inteligencia artificial puede utilizarse dentro de los juzgados, sino en establecer límites claros sobre su función.
Los modelos internacionales que han avanzado en esta materia suelen marcar una diferencia entre utilizar IA como apoyo para agilizar procesos y permitir que intervenga en la creación de decisiones que requieren interpretación jurídica y responsabilidad personal del juzgador. En este sentido, el caso de la jueza de Zacatecas podría convertirse en un punto de referencia para México, al evidenciar la necesidad de crear lineamientos sobre transparencia, supervisión humana y responsabilidad cuando una herramienta tecnológica participa en actividades judiciales.



