Mientras millones de aficionados siguen el Mundial desde pantallas, bares, teléfonos y plataformas oficiales, el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la incautación de cerca de 400 dominios que ofrecían encuentros en vivo de manera ilegal.
La acción fue presentada como parte de la Operación Offsides, un operativo coordinado por el Centro Nacional de Coordinación de Derechos de Propiedad Intelectual, con apoyo de agencias federales, socios internacionales y empresas privadas. Las autoridades estadounidenses señalaron que estos sitios formaban parte de redes dedicadas a lucrar con contenido protegido por derechos de autor, aprovechando la audiencia global que mueve la Copa Mundial de la FIFA.
De acuerdo con documentos presentados ante una corte federal del Distrito Este de Virginia, los dominios intervenidos ofrecían transmisiones en tiempo real sin autorización. Las investigaciones apuntan a estructuras con operación internacional, capaces de cambiar de ubicación digital, apoyarse en servidores fuera de Estados Unidos y mantenerse activas durante eventos de enorme tráfico.

Piratería, negocio y riesgo para los aficionados
La información utilizada por las autoridades provino de distintos actores vinculados a la industria deportiva y del entretenimiento, entre ellos la FIFA, NBCUniversal, Warner Bros., UFC y la Alianza para la Creatividad y el Entretenimiento.
El fiscal general adjunto A. Tysen Duva sostuvo que la operación busca interrumpir redes internacionales que obtienen ganancias a partir de la popularidad del Mundial. Estados Unidos es uno de los países anfitriones del torneo, junto con México y Canadá, lo que coloca a sus autoridades bajo una presión adicional para proteger tanto la organización del evento como el ecosistema comercial que lo rodea.

Investigaciones de Seguridad Nacional advirtió que muchas de estas plataformas también representan una amenaza para los usuarios. Detrás de una transmisión gratuita pueden esconderse anuncios maliciosos, software dañino, enlaces diseñados para robar datos personales o mecanismos capaces de comprometer información financiera.
La demanda inmediata, el deseo de ver partidos desde cualquier país y la facilidad para compartir enlaces crean el ecosistema perfecto para que estas redes crezcan con rapidez. Frente a eso, las autoridades estadounidenses enviaron un mensaje estricto: el Mundial no solo tendrá vigilancia en estadios y aeropuertos, también en la red.



