El 8 de febrero de 2026 fue la fecha en la cual, el negocio de la diversidad rindió frutos a la NFL. De acuerdo a cifras oficiales compartidas por la cadena NBC, el medio tiempo del Super Bowl LX fue el más visto en la historia. Una de las grandes fiestas deportivas del deporte estadounidense, protagonizada por un latino, rompió récord de audiencia, pero este éxito no siempre fue así.
La ruptura entre la NFL y sus audiencias.

Durante agosto de 2016, Colin Kaepernick, entonces jugador de los San Francisco 49ers, se arrodilló en durante el himno de Estados Unidos. El gesto fue una forma de protesta contra el racismo en todo el país. En 2017, el quarterback quedó como agente libre y durante meses, tuvo dificultades para encontrar un nuevo equipo.
Poco después, algunos rumores indicaron que la exclusión de Kaepernick por parte de los equipos de la NFL se debía a su posición política. Para 2018, el show de medio tiempo protagonizado por Justin Timberlake registró una caída de casi 10% comparado con 2017. Las cifras totales pasaron de 117.5 millones, a 106.5 millones de personas, según cifras de Fox y NBC.

En 2019, el índice de rating volvió a tropezar durante el show de medio tiempo. Solo registró una audiencia de 98.2 millones. Esto último representó una nueva debacle, ahora de casi 8%, de acuerdo a datos de la empresa CBS. Ahí, la NFL notó que de seguir la tendencia, la liga pronto caería aún más en sus niveles de visibilidad y aprobación.

Por este motivo,en 2019 se decide firmar un contrato de 25 millones de dólares con la empresa Roc Nation, de la cual el cantante Jay-Z es dueño. ¿Cuál fue el objetivo de lo anterior? Mejorar la imagen de la liga y manejar la crisis de rating que en esos años, se reflejaba en números netos. El futuro del rating de la NFL recaía entonces en las decisiones de un artista afroamericano con gran influencia en el mundo del entretenimiento.
La diversidad, un negocio multimillonario y muy fructífero.

El cambio de rumbo en la imagen de la NFL tenía algo claro: los artistas que protagonizaran el evento debían tener ascendencia afroamericana o latina. Ni más, ni menos. Por ejemplo, en 2020 Jennifer López y Shakira encabezaron la ceremonia. ¿El resultado? La audiencia subió de 98.2 millones, a 104 millones de personas.
El cambio de rumbo no arrojó los mejores resultados de forma inmediata y la transición fue lenta. Por ejemplo, durante 2021, The Weeknd encabezó el espectáculo de medio tiempo y las cifras tuvieron una nueva caída. En ese aspecto, las personas que vieron el show de medio tiempo pasaron de 104 a 96.7 millones.

A pesar de esto, la tendencia mostró algo distinto en 2022: el show de medio tiempo de la NFL ya no volvería a caer en números netos. Ese año, Dr. Dre fue el responsable del espectáculo y la visibilidad subió a 103.4 millones de personas. Los números comenzaban a cuadrarle a Roger Goodell, el comisionado de la liga.
En 2023, el crecimiento fue exponencial: el famoso half time show (ahora con Rihanna a la cabeza) pasó de 103.4 a 121 millones de personas. ¿Cuál fue el porcentaje de crecimiento durante ese año? Un nada despreciable 17.02%. El proyecto de Roc Nation con Jay-Z a la cabeza, resultó ser un éxito rotundo en todos los sentidos.

En 2024, la tendencia positiva tampoco paró. Otra vez, un afroamericano lideraba la presentación estelar de la liga. Ese año, Usher estuvo en los controles y logró mejorar lo inmejorable: 123.4 millones de personas televisaron su presentación. Sí, una de las mejores ligas del mundo notó que la diversidad es un negocio multimillonario y muy fructífero.
La tendencia positiva siguió en 2025. Y es que 133.5 millones se dieron la oportunidad de apreciar la exhibición de Kendrick Lamar. Nuevamente, un artista de origen afroamericano subía los índices de audiencia del denominado Super Domingo. Todo marchaba bien, ¿pero cómo podría mejorar?, ¿cómo se podría marcar un nuevo récord de visibilidad? La NFL se percató que la diversidad no era solo para estrellas afroamericanas, también incluías figuras latinas.


